Andalou
¿No tiene mayor pretensión que la de la ruptura? cada individuo que se proponga indagarse para encontrar una resonancia con el filme encontrará muy propias conclusiones, pues cuadro a cuadro hay un laberinto al que se puede adentrar, si así se decide; si no, igualmente las sensaciones obtenidas al primer contacto visual son ya de por sí puntos de partida infinitos, pues el surrealismo -como el arte mismo- no es concluyente, aunque tampoco se trata de un agujero sin fondo. Hablaré pues, aquí, de mis propias conclusiones.
Al mencionar una ruptura apunto en distintas direcciones: hacia lo visual tanto como lo lineal, pero también lo convencional y hasta lo sutil. Ruptura de lo que es considerado bello o armónico, pero asimismo lo que se va sucediendo preso de una línea concreta y absoluta, lo coherente. A lo largo del cortometraje se van quebrando súbitamente toda una serie de predicciones acostumbradas, siendo substituidas por imágenes que provocan como mínimo un desconcierto, que puede resultar tan desagradable como afín al espectador. Pero no se trata de una serie de proyecciones absurdas que se sitúan una tras otra sin sentido, pues cada una de las escenas se corresponde cabalmente, a pesar de que el tiempo oscile jugando con los automatismos de la gente, y a cada minuto nos topemos con irreverentes trazos, donde la similitud con la realidad se presenta en mayor o menor medida en el hombre y la mujer, en lo que se almacena dentro de ellos.
En la poesía de García Lorca encontré este prestar atención a la intolerancia general para con lo patético, maleducado, casi animal que resulta inherente al ser humano; en “Un perro andaluz” vislumbro la misma crítica, que no dirigida al hombre por poseer tales “bajezas”, sino al que se niega a sí mismo imperfecto y se concibe únicamente como sutil y bello, ya delimitado, y que finalmente se auto anula todo el tiempo.
Para mí es una delicia encontrarme con el descaro, el que no es ofensivo, el que sólo se está permitiendo una expresión que no podría ser de otra manera, pues costaría nada menos que sancionar al temperamento del artista. Creo que para ser irreverente hay que saber exponer una creatividad casi infantil, renunciando al temor de poner en juego cuestiones controversiales, además de tener un sentido del humor inteligente; no precisamente ser cuidadoso y moderado, sólo encontrar ese punto que sea apenas suficiente, ni más ni menos. ¿Qué se puede medir dentro del surrealismo? Tal vez sea como intentar medir el imaginario de un ser humano, intentar establecer parámetros en los sueños. Como si también los pudiéramos ordenar en una secuencia correspondiente a la lógica matemática o a las reglas de redacción, como si en los sueños fuéramos prudentes.
Pero un filme surrealista no es un sueño puramente, ha de establecer por fuerza un nexo con la realidad, y entonces creo que es donde se sitúa en un punto intermedio o como lo dice el término, está por encima de ambos. En el cortometraje encuentro frecuentemente símbolos, que son también los que me van traduciendo mi personal interpretación. Símbolos tales como la maniobra de los seres andróginos; primero él, que va en la bicicleta y por la espalda parece una especie de monja con falda. Luego la mujer, que lleva una especie de traje y peinado masculino, pero con un rostro finísimo y claramente femenino; creo que es, además de ésta provocación evidente y constante de los autores, un elemento que pone en la jugada los roles autómatas también, cuestión que sucede durante todo el corto.
Me parece igualmente simbólico que el vello en la axila de la chica, que se transforma en un fruto o erizo, termina en la boca de él quedando ella depilada, justo antes de irse con el hombre que sí está preocupado por el tiempo, que viste a la moda y es elegante, dejando al que tiene el cuerpo invadido de hormigas; hay una caja también muy representativa (que pienso se puede rellenar de lo que uno quiera) la cual es como su mayor pertenencia. La mariposa nocturna es ya por sí un símbolo en distintas culturas, para mí es como un anuncio de muerte o quizás el espíritu primitivo en el cortometraje.
Empecé hablando de una ruptura como única finalidad del filme. Creo que si hay una pulsión, es en primera instancia la de la manifestación de la sustancia pura de un artista o dos o más. Finalmente ¿qué hay dentro del humano si uno se pone a esculcarle las entrañas? Apesta, hiere, duele y desea. Es hermoso en su totalidad si el cuerpo mismo no comienza ni termina en figuras inventadas o perfectas. Ahora, imaginemos las formas del espíritu.
http://www.youtube.com/watch?v=oJexaTmCVfI
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